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AMLO, ENTRE EL ENCANTO Y LA FRUSTRACIÓN.

Mucho cuidado deberá tener el Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR en su derroche de confianza y en el desdén que hace a las instituciones constitucionalmente creadas, porque los mexicanos ya estamos “entre el encanto y la frustración” de un gobierno que ofreció todo y está resolviendo nada.

         “La confianza mató al gato” y los ratones se apoderaron de la casa; el reparto de dinero a los“ninis” –por ejemplo– para capacitarlos en el trabajo, tiene un acto reflejo de corrupción cuando en las listas se incluyen a jóvenes que no lo necesitan e inclusive tienen empleo. Es el caso de las madres con hijos en Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) a las que se les entregará el recurso de manera directa, sin prever que lo pueden utilizar para otras necesidades.

         Tampoco es viable que las becas “Benito Juárez” a estudiantes de nivel medio superior sea a todos “indiscriminadamente”, con el único requisito de estar inscritos en una escuela pública. No se hizo el estudio socioeconómico para inscribir en el programa a estudiantes de bajos recursos o con alto nivel académico por sus calificaciones, que deben ser las dos premisas. Y nos es que esté en desacuerdo con que les den becas a todos los estudiantes, sino que hay una queja eterna de la falta de dinero en el gobierno.

         Este nuevo gobierno o forma de gobernar –como dicen muchos—es mediático y eso no nos saca del bache en el que nos metieron gobiernos de la Revolución Mexicana (PRI); “los inmaculados” del PAN o los “democráticos perversos” del PRD. Tampoco sirve a estas alturas los más de 30 millones de votos que obtuvo LÓPEZ OBRADOR para ser Presidente de la República; lo que se necesita es capacidad, eficiencia, eficacia y un honesto proceder en el ejercicio del poder.

         Porque, preguntarle a la plebe qué hacer mediante preguntas dirigidas y elaboradas para obtener la respuesta deseada, no es gobernar; es un engaño, una manipulación y una simulación de que el “pueblo sabio” puede decidir, pero no entiende. Y no entiende de economía, de relaciones internacionales, de política, pues lo que se obtiene como respuestas levantando la mano o aplaudiendo, es una conducta programada por los encargados de la logística; un acto premeditado, una farsa.

         La democracia que presume la “4ªT”, es un simbolismo mediático, puesto que en la forma y el fondo, hay un autoritarismo exacerbado del Presidente LÓPEZ OBRADOR que al final hace lo que quiere y resuelve a capricho personal y con la complicidad de sus “testaferros” de las Cámaras de Senadores y Diputados, RICARDO MONREAL ÁVILA y MARIO DELGADO CARRILLO, respectivamente, como sucedió con el nombramiento de los “Comisionados” a la Comisión de Telecomunicaciones y la Comisión Reguladora de Energía, que al final fueron quienes más convenían a sus intereses.

         Someter a votación una propuesta y luego hacer lo que se les viene en gana, es un atropello a la inteligencia de los diputados, senadores, mexicanos como sucedió también en el caso de la nueva Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, YASMÍN ESQUIVEL MOSSA, esposa del contratista de obra pública y asesor favorito del Presidente LÓPEZ OBRADOR, JOSÉ MARÍA RIOBÓO.

         Las cosas se están poniendo difíciles en este gobierno del Peje Partido MORENA y la actitud impositiva, intolerante y autoritaria del Presidente ANDRÉS MANUEL, empiezan a darle la razón a aquellos que desde siempre le calificaron como “un peligro para México”.  Yo sé que todo esto no les gusta a los “defensores oficiosos” y feligreses del “Mesías del Trópico”, pero es una percepción personal que debo externar como mexicano, como individuo y como periodista.

         Lleva LÓPEZ OBRADOR –hasta este lunes 08 de abril—129 días de administración y ¡bastan!, para dilucidar su megalomanía, soberbia, cinismo iluminado que con una sonrisa socarrona trata de justificar sus caprichos, imposiciones, improvisaciones y falta de conocimiento de la materia política y la cosa pública. AMLO divide, porque no sabe sumar. Su discurso es falaz, mientras sus 82 por ciento de aceptación a su gobierno, no le es suficiente para “cantar victoria”.

Los tiempos se le agotan al Presidente en su discurso que cada día aburre más, deja ver que su lenguaje es muy corto y repetitivo. Ya llegó hasta el techo en su popularidad y está a punto de rechazar de la loza de la azotea, pues como diría ISAAC NEWTON en su Ley de Gravitación Universal,“todo lo que sube baja” y no será la excepción de que, por sus acciones u omisiones, “el amor se convierta en odio” y “el encanto en frustración”…

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